Las funciones cerebrales superoriores son tres: el lenguaje, las gnosias y las praxias. Estás funciones han permitido un desarrollo extraordinario de los logros de la especie .
Gnosia es “saber reconocer”, sería como un gran almacén de memoria, y una enorme capacidad de asociación de mensajes. Praxia es “saber hacer”, tan bien como peinarse, manejar un bicicleta o tocar  el piano.Las dos son funciones adquiridas que requieren aprendizaje, y son soportes mayores de la creación artística y del juego.
Nuestros sentidos (gnosias) son la primera puerta de la que disponemos para comunicarnos con el medio, para recibir información, analizarla y poder actuar con ella, son sin duda,  los activadores de nuestro cerebro, cuanto mas abierto estén nuestros sentidos al medio que nos rodea, más fortaleceremos al cerebro y sus conexiones y con ello los procesos de aprendizaje de toda índole y /o la adquisición de conocimientos.
En un entorno de intervención interdisciplinaria, los objetivos, el desarrollo de las sesiones, y el registro de las mismas serán el fruto del trabajo en conjunto de todos los terapeutas. Este trabajo debe ser personalizado. Requiere una valoración previa de cada  paciente, con el fin de establecer un buen plan de trabajo seleccionando los estímulos que se ofrecerán en función de la planificación realizada previamente.